Durante años, la depilación láser ha estado rodeada de mitos cuando llega el verano.
Muchos centros reducen su actividad en los meses de mayor exposición solar y muchos
clientes retrasan sus sesiones pensando que “no es el momento adecuado”.

Pero la realidad es otra.
Con la tecnología adecuada y siguiendo protocolos clínicos correctos, la depilación láser
puede realizarse durante todo el año, incluso en verano, de forma segura y eficaz.

En este artículo te explicamos por qué.


¿Se puede hacer depilación láser en verano?

Sí.

Lo que no es seguro no es el verano en sí, sino tratar una piel que ha estado expuesta al sol
sin control o utilizar parámetros inadecuados.

La depilación láser funciona mediante el principio de fototermólisis selectiva:
la energía del láser es absorbida por la melanina del folículo piloso, se transforma en calor
y destruye las células responsables del crecimiento del pelo sin dañar el tejido circundante.

El problema aparece cuando:

  • La piel está bronceada recientemente.
  • Existe eritema solar activo.
  • No se ajustan correctamente los parámetros al fototipo.

Por eso, la clave no es “dejar de tratar en verano”, sino saber cómo hacerlo correctamente.


Qué cambia en verano (y cómo se gestiona correctamente)

En verano muchas pieles suben temporalmente de fototipo debido al bronceado. Eso implica mayor
concentración de melanina epidérmica y, por tanto, mayor riesgo si no se ajusta el tratamiento.

Para trabajar con seguridad es imprescindible:

1. Evaluar la piel antes de cada sesión

No debe tratarse piel con enrojecimiento, inflamación o daño solar activo.

2. Respetar la pauta de exposición solar

Se recomienda evitar la exposición solar directa al menos 15 días antes y 15 días después
de cada sesión. Esta medida reduce significativamente el riesgo de alteraciones pigmentarias y permite
trabajar sobre una piel en condiciones óptimas.

Además, durante todo el tratamiento es fundamental utilizar fotoprotección alta (SPF 50+),
especialmente en zonas expuestas como rostro, escote y brazos. También se aconseja el uso de ropa
protectora y evitar cabinas de bronceado.

3. Ajustar correctamente los parámetros

En fototipos bajos (I–III) se puede trabajar con pulsos más cortos.
En fototipos más altos (IV–VI) o pieles bronceadas, se utilizan pulsos más largos para calentar el
folículo de forma progresiva y proteger la epidermis.

4. Realizar test de prueba si existe duda

En pieles recientemente expuestas al sol, un test previo en zona poco visible aporta seguridad adicional.

Cuando estos protocolos se siguen correctamente, el tratamiento puede continuar con normalidad.


La importancia de la tecnología en verano

No todos los equipos láser ofrecen el mismo nivel de control ni seguridad.

Un láser de diodo de 810 nm permite alcanzar la profundidad completa del folículo piloso, garantizando
eficacia incluso cuando debemos ajustar parámetros por bronceado estacional.

Además, un sistema de refrigeración continua mediante punta de zafiro mantiene protegida la epidermis
durante el disparo, algo especialmente importante en los meses de mayor exposición solar.

Cuando la tecnología permite:

  • Ajustar fluencia con precisión
  • Modificar duración de pulso según fototipo
  • Trabajar con refrigeración constante
  • Mantener estabilidad en sesiones prolongadas

el verano deja de ser una limitación.


Lo que no se debe hacer en verano

Uno de los errores más frecuentes es bajar excesivamente la energía “por miedo”.

Trabajar con fluencias demasiado bajas puede:

  • Reducir eficacia
  • Miniaturizar el pelo
  • Favorecer el llamado efecto paradójico (aparición de vello en zonas adyacentes)

La solución no es trabajar con menos potencia, sino trabajar con potencia controlada y
parámetros bien ajustados
, siempre respetando la recomendación de evitar el sol 15 días
antes y después de cada sesión.


Entonces, ¿es seguro hacer depilación láser todo el año?

Sí, siempre que:

  • ✔️La piel esté sana y sin daño solar activo
  • ✔️Se evite la exposición solar directa 15 días antes y 15 días después
  • ✔️Se adapten los parámetros al fototipo real del momento
  • ✔️Se utilice tecnología adecuada con control térmico
  • ✔️El cliente siga las recomendaciones de fotoprotección

El verano no es una contraindicación.
La falta de protocolo, sí lo es.


Conclusión

La depilación láser durante todo el año no solo es posible, sino que es una práctica segura cuando
se realiza con criterio profesional y tecnología adecuada.

Suspender tratamientos durante meses puede alargar resultados innecesariamente.

En cambio, mantener la continuidad con ajustes técnicos correctos permite optimizar tiempos y
resultados sin comprometer la seguridad.

Porque la clave no está en la estación del año.
Está en cómo trabajas.


Artículo elaborado con información técnica para profesionales y pacientes.

 

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